Los últimos días de Sebastián Pollastro no fueron fáciles dentro de la casa. El encierro, la tensión y su pelea con Leandro hicieron que su histeria aumente y su popularidad baje.
Sebastián había manifestado sus ganas de irse voluntariamente luego de ver a Leandro con Mariela a los besos. Eso le dolió mucho por lo que estaba sintiendo por el bailarín. Sintió que todo lo de Leandro hizo fue un juego y lamentablemente, jugar con la sexualidad, afectó la sensibilidad del chico de Luis Guillón quién se había declarado gay al comenzar el juego.
Gran Hermano le propuso pensar bien su decisión. El Jueves, Sebastián comentó que luego de unos días de reflexión, decidió que no valía la pena irse y abandonar algo que deseó y por lo que luchó tanto.
De ahora en más Sebastián va a tratar de no ver tanto el juego de las personas sino el interior y lo que valen por lo que son.
De esta manera Sebastián sigue en juego, y según lo que dijo, hasta que la gente lo saque. Gran hermano le dio la bienvenida a la casa...
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